lunes, 3 de diciembre de 2012

HUMEDAL TIBABUYES
El Humedal Tibabuyes o mejor conocido como humedal Juan Amarillo se ubica en la localidad de Suba y Engativá en la ciudad de Bogotá, Colombia. Específicamente entre la autopista Medellín y la Transversal de Suba. Es además cruzado por la Avenida Ciudad de Cali.
Es el más extenso de la Sabana de Bogotá. La confluencia de los ríos Negro y Salitre conforman parte de su afluente. Es uno de los humedales más contaminados de la historia. El ecosistema limita al occidente con el río Bogotá y los barrios Santa Cecilia y Lisboa, al oriente con la Transversal 91 y los barrios Ciudad Hunza, Almirante Colón y Bachué, al sur con El Cortijo, Bolivia, Bachué y Ciudadela Colsubsidio y por el norte con los barrios Miramar, Cañiza, Carolina, San Cayetano, Rubí, Nueva Tibabuyes, Atenas, El Rincón y Joroba.

FAUNA: Es uno de los mas estudiado a nivel de grupos animales. Este humedal cuenta con poblaciones de invertebrados, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Los mamíferos están conformados por curi y murciélagos migratorios. Aves como la tingua bogotana, cucarachero de pantano, tingua piquirroja, tingua moteada y el garciopolo; pato barraquete y chorlos playeros.
VEGETACIÓN: Entre la vegetación acuática, esta los juncos, lenguas de vaca, barbasco, buchón, lenteja de agua. En amplios sectores domina el pasto kikuyo. La vegetación de la zona perimetral esta conformada por acacias, eucaliptos y sauces. Fuera de la ronda existen algunos sectores con especies nativas como duraznillos, alisos, tibares, alcaparros, cauchos y cerezos.

 RESEÑA HISTÓRICA
El humedal de Juan Amarillo se conoce también como humedal de Tibabuyes, y es el remanente de un gran lago que se extendía en el sector de la Sabana. Es hábitat natural de una amplia variedad de plantas adaptadas al medio acuático, además de un sinnúmero de mamíferos y aves, estas últimas nativas y migratorias, como la garza azul, el chirlobirlo o el pájaro carpintero.
Tibabuyes en lengua chibcha significa: Tierra de labradores. "Los muiscas allí celebraban la fiesta de las flores, a la cual asistían los caciques de Suba, Cota, Funza y Engativá".
Desde la Colonia la laguna estaba rodeada por haciendas y fincas de descanso dedicadas a la ganadería. A principios del siglo XX los terrenos aledaños a la laguna se destinaron al cultivo de papa, maíz y hortalizas, por lo que los habitantes de sus inmediaciones eran campesinos. El agua de la laguna se utilizaba para el ganado, el riego de cultivos y el consumo doméstico.
Para la década de los cincuenta los municipios de Suba y Engativa fueron anexados a la ciudad, y las grandes haciendas fueron parceladas con el fin de dar paso a las urbanizaciones.
Del humedal de Juan Amarillo existen fotos aéreas a partir de 1956, la observación de la secuencia fotográfica permite conocer la evolución del ecosistema en el último medio siglo.
En las fotos de noviembre de 1956 el humedal presentaba cuerpo de agua en toda su extensión, por causa de las fuertes lluvias de ese año, lo que demuestra la función básica del ecosistema en períodos de alta precipitación, por tanto las zonas aledañas al humedal no presentan problemas de inundación.
Para 1969 se observan varios cambios. Por un lazo, el cause del río Juan Amarillo fue desviado de su curso original mediante la construcción de un jarillón, obra que afectó al humedal, desecándolo y reduciendo su volumen de agua, pues se taponó la fuente natural de alimentación. En consecuencia, se incrementaron la vegetación lacustre (en un 30%) y la sedimentación del humedal, ocasionando una disminución del cuerpo de agua cercana al 65%.     
De otro lado, se advierte otro tipo de intervención en uno de los brazos del humedal, se trata de la construcción de una vía y el loteo de los sectores aledaños.
Para 1977 y como efecto de la construcción del jarillón, grandes áreas del humedal habían perdido su carácter lacustre, transformándose en pastizales, por lo que el espejo de agua se redujo en un gran porcentaje. También se aprecian algunos canales artificiales, construidos al parecer con el fin de desecar el cuerpo de agua para su posterior invasión con viviendas o zonas de pastoreo.
La ronda y el cuerpo de agua seguían siendo objeto de relleno s ilegales e invasiones, loteo y construcción de viviendas en la margen que corresponde a Suba, mientras que de otro lado, en los predios que forman parte de Engativá, se mantenía la actividad agropecuaria. Sin embargo, esta situación no duraría mucho, ya que ha comienzos de la década de los ochenta las fincas cedieron sus terrenos a grandes urbanizaciones como la Ciudadela Colsubsidio, proyecto que cuenta con un alto nivel de planificación, comodidades y servicios públicos, respetando así mismo, tanto la ronda como el cuerpo de agua del humedal.
En 1991 se continuaron presentando desarrollos urbanos en los dos costados del humedal. De lado de Suba se construyeron nuevas viviendas y se abrieron nuevas vías, consolidándose los barrios Bachué, el Carmen y Tibabuyes. También aumentaron las viviendas y los lotes baldíos o de pastoreo que invadían el ecosistema. Los asentamientos subnormales, carentes de servicio de alcantarillado generaron una serie de canales artificiales para la evacuación de sus aguas residuales, vertiéndolos directamente al humedal, lo que incrementó el proceso de sedimentación.
Durante la década de los noventa se incrementaron los rellenos y las construcciones ilegales en la ronda y en el cuerpo de inundación, en el sector de Suba.
Para 1994, un 15% del área total del humedal presentaba espejo de agua, alimentado por algunas bifurcaciones del Juan Amarillo, y algunas aperturas en el jarillón, que permitían el ingreso de parte del cauce del río al ecosistema. La vegetación lacustre cubría cerca del 45% del área total, el porcentaje restante lo conformaban pastizales y zonas de sedimentación, lo que revela que el 65% del cuerpo inundable del humedal había dejado de cumplir con su función ecológica.
La urbanización en torno al humedal era casi absoluta en 1990, como se observa en la foto, y sólo unas cuantas hectáreas de la ronda no presentaban construcciones.
La rata sedimentaria se incrementó en forma acelerada, llegando casi al 20% anual, con respecto al área total, situación que se evidencia en las grandes zonas de pastizales.
Actualmente, en el sector norte del humedal, el DAMA adelanta el proyecto de construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales del Salitre, como parte del proyecto de Recuperación del Río Bogotá, que incluye dos plantas más, una en el Río Tunjuelo y otra en la Fucha.
La primera fase de la planta del Salitre dará el tratamiento adecuado a las aguas servidas del norte de la ciudad, se ejecutó mediante un contrato de concesión con la firma Degremont de Francia y fue inaugurada el 12 de septiembre del año 2000.
 1977   1998


Obsérvese la evolución urbana, que en un período de 21 años invadió gran parte de las rondas y del cuerpo de agua del humedal con edificaciones.

IMPACTOS AMBIENTALES
·Reducción del Área del humedal para darle paso a construcciones NO
convecionales.
· Perdida de Ecosistemas Completos como Terrestres Semiacuaticos y Acuáticos.
· Perdida de Flota y Fauna Endémica del Humedal.
· Introducción de Basuras por parte de los Habitantes del Sector.
· Introducción de Aguas Negras Grises e Industriales.
· Introducción de Animales de Pastoreo como Vacas, Caballos, Gallinas y Cerdos.
· Presencia de Gas metano.

IMPACTOS SOCIALES
·         Aumento de plagas afectando la vida de la Comunidad.
·         Aumento de Enfermedades Respiratorias e Infecciones.
·         Inseguridad en el Sector por presencia de Drogadictos y Zorreros.
·         Inundaciones en Épocas de Lluvias.
·         Niveles freáticos muy Altos frente al cuerpo de agua.
·         Presencia de malos Olores por la Descomposición de Materia Orgánica.